Publicado: 9 de Marzo de 2016 a las 11:55


El cuadrado A es exactamente el mismo color que el cuadrado B (Adelson). FIGURA 1

Las líneas diagonales son paralelas, aunque no lo parezca. FIGURA 2

Jarrón de Rubin. Podemos percibir la figura y el fondo de manera alternativa. FIGURA 3

Una ilusión óptica es cualquier ilusión del sentido de la vista, que nos lleva a percibir la realidad erróneamente. Estas pueden ser de carácter fisiológico o cognitivo, asociados a los efectos de una estimulación excesiva en los ojos o el cerebro (brillo, color, movimiento, etc como el encantamiento tras ver una luz potente) o cognitivo, en el que interviene nuestro conocimiento del mundo (como el jarrón Rubin en el que percibimos dos caras o un jarrón indistintamente). Las ilusiones cognitivas se dividen habitualmente en ilusiones de ambigüedad, ilusiones de distorsión, ilusiones paradójicas e ilusiones ficticias (alucinaciones). [1]

No están sometidas a la voluntad y pueden variar entre una persona y otra, dependiendo de factores como: agudeza visual, campimetría, daltonismo, astigmatismo y otros.

Entender estos fenómenos es útil para comprender las limitaciones del sentido visual del ser humano y la posibilidad de distorsión, ya sea en cuanto a la forma, el color, la dimensión y la perspectiva de lo observado.

Muchos artistas han aprovechado las ilusiones ópticas para dar a sus obras un aspecto mágico, de profundidad, de ambigüedad y contrastes, entre ellos se incluyen Octavio Ocampo, Maurits Cornelis Escher, Salvador Dalí, Giuseppe Arcimboldo, Marcel Duchamp, Oscar Reutersvär y algunos otros que han trabajado con la perspectiva.

Las ilusiones ópticas fisiológicamente ocurren durante la conexión del hemisferio derecho y el izquierdo, gracias a ello tenemos la capacidad de percepción.

El cine también produce una ilusión óptica, ya que una película consiste en una serie de fotografías que al ser proyectadas y por la persistencia de la retina, dan la sensación de movimiento aparente. Los efectos especiales de las películas, también se basan en ilusiones ópticas, conocida es la técnica de la perspectiva forzada, que nos hace ver maquetas pequeñas como escenarios reales y gigantes.

Algunas ilusiones ópticas son:

Ilusión de la cuadrícula

 Ilusión de cuadrícula centelleante FIGURA 5

 Cuadrícula de Hermann FIGURA 6

La ilusión de la cuadrícula es una ilusión óptica. Los dos tipos más comunes son la "ilusión de cuadrícula de Hermann" y la "ilusión de cuadrícula centelleante".


La ilusión de la cuadrícula centelleante hace creer al individuo que los puntos que observa situados en las intersecciones entre dos líneas, una vertical y otra horizontal, aparecen y desaparecen. Cuando la persona mantiene su vista sobre una única intersección, el punto desaparece.

La ilusión de la cuadrícula de Hermann fue observada por aludimos Hermann en 1870. Es muy similar al anterior: cuando se mira un dibujo con una cuadrícula blanca sobre un fondo negro, se tiene la impresión de que surgen manchas "fantasmas" en las intersecciones de las líneas. Las manchas desaparecen cuando se observa directamente la intersección. Esto explica por qué se ven puntos en la interceptaciones.

La diferencia entre la cuadrícula de Hermann y la cuadrícula centelleante es que la centelleante ya contiene los puntos de las intersecciones, al contrario que la de Hermann, que no las tiene.

espejismo

Un espejismo es un fenómeno óptico que consiste en ver los objetos lejanos como si se reflejaran por debajo de estos sobre un lago imaginario (espejismo directo), o por encima como si el objeto tuviera un espejo arriba (espejismo inverso, también llamado Fata Morgana para la gente de mar). En días de fuerte irradiación, en verano casi siempre, el fenómeno se produce por el calentamiento de las capas de aire en contacto inmediato con el suelo; este calentamiento las hace menos densas y, así, un rayo de luz que proviene de un objeto elevado y va hacia el suelo, va variando su trayectoria por efecto de la refracción. Es un fenómeno bastante habitual en días muy calurosos en zonas secas y con frecuencia se puede ver sobre el asfalto de las carreteras. [1]

holograma

La holografía o dispositivo holográfico es una técnica avanzada de fotografía, que consiste en crear imágenes sobre un soporte plano que, por ilusión óptica, parecen ser tridimensionales. Para ello, se utiliza un rayo láser que graba microscópicamente una película fotosensible. La interferencia que se produce entre dos haces de luz coherentes hace posible que la luz de uno de estos se refleje en el objeto. Cuando la película recibe la luz desde una perspectiva adecuada, se proyecta una imagen en tres dimensiones. Además, procesadas e iluminadas de manera precisa, las imágenes pueden aparecer saliéndose de sus límites, fuera o dentro del marco, y el observador, sin tener que tener la necesidad de ningún accesorio, las puede ver sin discontinuidades y variando las perspectivas dependiendo de su posición. La utilización de las técnicas holográficas en sistemas de vídeo es un proceso complejo que supone un reto a nivel tecnológico. Si se pueden resolver estos retos, podría convertirse en el sistema que se utilizaría en una futura televisión tridimensional.

estereograma

El estereograma es una ilusión óptica basada en la capacidad que tienen los ojos de captar imágenes desde distintos puntos de vista. Estas perspectivas diferentes son captadas de tal forma por el cerebro, que parece que es una imagen tridimensional.

Los estereogramas se han hecho durante años, sobreponiendo dos fotografías tomadas desde ángulos ligeramente diferentes. Actualmente, sin embargo, se han popularizado, gracias a los RDS (estereograma de puntos aleatorios) creados con programas de ordenador.

Para ver un estereograma, lo más importante es entender el resultado esperado. La idea es desenfocar la vista de la imagen, de tal manera que sean captadas ambas perspectivas. Algunos recomiendan mirar al infinito, es decir, fijar la vista en un objeto distante y sin desenfocar, tratar de mirar la imagen. Otros prefieren fijar la vista en un dedo mientras se acerca lentamente hacia la imagen, o tratar de observar el reflejo de la imagen en un vidrio, depende de cada uno y de su condición visual.

La habitación de Ames

Una habitación de Ames es aquella que se ha distorsionado para crear una ilusión óptica. Fue inventada por el oftalmólogo Adelbert Ames, Jr. en 1945 basándose en un concepto de Hermann von Helmholtz.

Esta habitación está construida de modo que, vista de frente, aparenta ser una habitación ordinaria de forma cúbica, con una pared trasera y dos laterales paralelas entre sí y perpendiculares con el plano horizontal del suelo y el techo. Sin embargo, esta es un truco de perspectiva y la verdadera forma de la habitación es trapezoidal: las paredes están inclinadas y tanto el suelo como el techo están inclinados, y el lado derecho es más cerca del observador frontal que la esquina izquierdo (o viceversa).

Varios estudios han demostrado que la ilusión puede ser creada sin usar paredes y un techo; es suficiente con crear un horizonte apropiado (que realmente no sea horizontal) con el apoyo de un fondo apropiado, y el ojo confía en la aparente relación del alto de un objeto por encima del horizonte. FIGURA 8.

Escalera de Penrose

La escalera de Penrose, llamada "escalera infinita" o "imposible", es una ilusión óptica descrita por los matemáticos ingleses Lionel y Roger Penrose junto con otros objetos imposibles en un artículo publicado en 1958. [1]

Esta escala es la representación bidimensional de unas escaleras que cambian su dirección de 90º grados cuatro veces mientras da la sensación que suben o bajan a la vez, sea la dirección que sea. Si bien el logro de un objeto tridimensional de este tipo no es posible, la ilusión óptica de la imagen de Penrose se basa en engañar a la perspectiva.

El artista holandés Maurits Escher hizo uso de la escalera de Penrose en algunas de sus obras, incluyendo la famosa litografía Klimmen en Dalen (en catalán, Ascenso y descenso), en la que se ven algunos monjes dedicados a subir y bajar las escaleras en la parte superior de un monasterio. En la novela de Andrea Camilleri La scomparsa di Pato (La desaparición de Pato), un astrónomo inglés sugiere que el protagonista es víctima de la más perniciosa escalera, y sea condenado a descender de la eternidad. El director de cine Christopher Nolan incorporó la escalera de Penrose en la película Inception, explicando que las estructuras que normalmente son imposibles se pueden crear dentro de los mundos de los sueños lúcidos.